1951
La diócesis de Zipaquirá fue creada el 1 de sept de 1951 por el Papa Pio XII.
Desde la creación de la diócesis en el año 1952 en el corazón de nuestros pastores ha vibrado un constante amor y cuidado en la promoción de las vocaciones al ministerio ordenado.La construcción de esta casa iniciada el 8 de diciembre de 1952 destinada al seminario menor es la primera prueba de ello.
Las instalaciones del seminario fueron terminadas e inaugurada en agosto 15 de 1957 y los padres Vicentinos (padres de la misión o Lazaristas) aseguraron durante este primer periodo el cuidado y el cultivo de las vocaciones en el seminario menor.
Las instalaciones del seminario fueron terminadas e inaugurada en agosto 15 de 1957 y los padres Vicentinos (padres de la misión o Lazaristas) aseguraron durante este primer periodo el cuidado y el cultivo de las vocaciones en el seminario menor.
El 1 de mayo de 1952 es nombrado como primer Obispo de la diócesis Mons. Tulio Botero Salazar.
La primera piedra para la edificación de esta casa se colocó el 8 de diciembre de 1952.
El 1 de mayo de 1952 es nombrado como primer Obispo de la diócesis Mons. Tulio Botero Salazar.
La primera piedra para la edificación de esta casa se colocó el 8 de diciembre de 1952.
El 1 de mayo de 1952 es nombrado como primer Obispo de la diócesis Mons. Tulio Botero Salazar.
La primera piedra para la edificación de esta casa se colocó el 8 de diciembre de 1952.
El 1 de mayo de 1952 es nombrado como primer Obispo de la diócesis Mons. Tulio Botero Salazar.
La primera piedra para la edificación de esta casa se colocó el 8 de diciembre de 1952.
Una comunidad de personas llamadas a servir, siguiendo los ideales del Evangelio, mediante un ambiente de oración, diálogo, desarrollo humano, recreación, formación académica y pastoral.
Una comunidad de personas llamadas a servir, siguiendo los ideales del Evangelio, mediante un ambiente de oración, diálogo, desarrollo humano, recreación, formación académica y pastoral.
Queremos entregar a la Iglesia Católica y a la sociedad, sacerdotes que anuncien la paz y vivan en comunión fraterna entre sí y con toda la humanidad, dando la vida por los demás y buscando que Jesucristo sea conocido, amado, celebrado y seguido como único camino de Salvación.